
Y en estos momentos es cuando decido escarbar en mi corazón y encuentro que no hay nada que encontrar. Claramente se ve una sonrisa en mi cara y poco a poco desaparece y se esconde tras una lágrima; no es felicidad, no es de tristeza, sino de inseguridad; pues he llegado a saber demasiado mediante los golpes que me ha dado la vida, he perdido mucho para tener este poco. Aquí es cuando despierto de este sueño parlante y me doy cuenta de que me encuentro en una habitación blanca y acojinada por todas partes, medito varios segundos y la única pregunta que me hago es: ¿Cuan fina es la línea que divide al sabio del desquiciado?
Copyright ©2009 Victor E. Alonso Alvarez - All Rights Reserved





Me encanto ese texto..creo no existe esa linea, es algo por lo que pensar, más digo..si me dieran a elegir entre ser sabio o desquiciado..sin dudarlo ...me desquiciaria, pues de mentes asi es que han salido las grandes cosas las buenas, las poderosas, las geniales y tambien las dolorosas.....felicitaciones Vito...
ResponderBorrar